Blog para el joven cristiano / 2007

11/26/2007

El Soldado Amater

1 Samuel 17 versículos 33 y 37

Hay un episodio en la Biblia que se nos a contado muchas veces, quizás por las tantas veces que lo hemos escuchado lo consideramos como una historia para niños, olvidando las muchas enseñanzas que contrae la historia del enfrentamiento de David contra Goliat. Esta noche no le voy a hablar de fe, sino de actitud, de la actitud que debería tener un cristiano.

Yo recuerdo la primera vez que me tocó ministrar alabanza en mi iglesia, en ese tiempo era otro hermano el jefe de coro, y yo llevaba no más de 2 semanas congregándome aquí no me sabia todas las canciones. Debo agregar el dato que yo hace mucho tiempo no había tocado ni cantado en un culto así que imaginese mis nervios. Muchas de las canciones que se cantaban en mi congregación, en ese entonces eran muy antiguas (lo cual yo no me acordaba las notas) y las que conocía se tocaban distinto (para no decir que se tocaban mal). El baterista de ese momento me indicó que había un hermano que nos podía “apoyar” con la guitarra, yo supuse que ese hermano era de la iglesia lo invité para que tocara con nosotros esperanzado en sacar bien las alabanzas. Cuando comenzamos a tocar el sonido y la descoordinación eran terrible creo que de puros nervios mi voz se fue apagando. Fue mi primera vez, que obviamente como amateurs cometí errores, pero también como amateurs estaba deseoso por debutar y de tener la posibilidad de dirigir las alabanzas. Con el tiempo cuando uno ya se acostumbra a dirigir las alabanzas se “profesionaliza” y el nerviosismo de entregar bien las alabanzas y el deseo de alabar no es el mismo que el de la primera vez. “cantemos Bueno es alabarte” y automáticamente hacemos los acordes, cantamos la letra, pero no meditamos lo que decimos, cantamos una canción más.

David no era un soldado profesional, ni pertenecía al ejercito de Israel. Su tarea era simplemente cuidar las ovejas de su padre. David nunca antes había visto un enfrentamiento entre ejércitos o un campo de batallas. Y David fue al lugar de batalla, por que su padre lo mandó a dejar unas cosas a sus hermanos mayores. David al llegar al valle de ELA encontró soldados profesionales preocupados y asustados por el gigante enemigo que tenían enfrente. David antes de abrir su boca y preguntar algo, ve a su hermano mayor ELIAB (capitán del ejercito), pero también asustado.


Cuando David y Eliab, vieron a Goliat y escucharon los insultos que salían de su boca. Eliab lo escuchaba con un corazón amedrentado: Sin embargo en David sucedía algo diferente: mientras los corazones de los profesionales se congelaban de miedo. La unción en David hacia que este perdiera el temor.

Eliab como soldado profesional usaba su razonamiento profesional para poner en la balanza las fuerzas de los israelita y la de los filisteos, obviamente al notar que esta se cargaba hacia el ejercito enemigo se daba cuenta que su ejercito no tenia ninguna posibilidad de ganar. A diferencia de David que sabia que Dios lo acompañaba veía que el enemigo a derrotar no era gran cosa.

David reconoció a Goliat como su propio enemigo ya que entendía que este enemigo era un peligro mortal de todo hombre, mujer y niño, librarse de él era asunto de todos, con ejercito o sin el.


Evidentemente para Saúl y sus generales era un chiste que este joven campesino pudiera defender a Israel. Samuel le dijo a David: ¡tú no puedes pelear contra Goliat! ¿a caso no has visto lo grande que es? Tu no sabes nada de cómo luchar, Goliat a sido entrenado durante todo su vida. A veces hay algunas personas que se sienten con un espíritu de profesional o mejor dicho con un espíritu de ex ungidos, con poca visión y más temor, o sea que se las saben todas. Y que si ellos no son capaces de hacer algo, intentan arrastrar a los nuevos, a los primerizos o amateurs a que tampoco sean capaces de hacerlo. Esa vanidad de pensamiento y altura de ego en Saúl, al momento que David venció a Goliat, fue enrostrada al extremo de la humillación ¿Cómo cree usted que se debe haber sentido el héroe de Israel, al ver que un joven campesino derrota al invencible enemigo?

Una de las enseñanzas que nos da esta historia de David es que mientras más Dios te enáltese mayor es tu responsabilidad como servidor.

1 Corintios 1:27 “lo necio del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios”.

Ahora bien Saúl era el que debía haber peleado contra Goliat. Era el más altos de todos los israelitas, además era el rey, el que había sido ungido para ese cargo. Sin embargo dejó que David se enfrentara a Goliat, por cierto lo primero que hizo fue burlarse de ese joven: ¿David un libertador? Absurdo, ¿Que el hermano pedrito coordine? Que absurdo, no si no sabe nada. Calculamos con nuestra visión y cocimiento profesional, olvidándonos que es Dios el que usa a las personas.

David salió al campo de batallas, no con armas profesionales, sino con su fe. No hay que confundir, presunción con fe. Para hacer la obra de Dios tenemos debemos tener la unción de Dios. Esto no se logra con solo cantar coritos en la micro, pedir la bendición antes de cada comida… sino con una búsqueda real de Dios. El hombre ungido echará andar su accionar en lo que cree. Y verá cosas extraordinarias.

No tengo idea de la velocidad y fuerza que tiene que haber llevado esa piedra, solo puedo deducir que tiene que haber sido como una bala para poder hundirse en la frente de Goliat.

Sus palabras, si son palabra de Dios poseen un peso distinto, mayor valides a cualquier argumento que se pueda presentar. Llegan a las personas donde menos lo esperan quebrantándolas. Quzás en nuestro trabajo, colegio, etc. Hay gente que sabe mucho sobre diversos temas, estas preparados para dar siempre en una discusión la última opinión. Tu búsqueda de Dios tu sabiduría en el y tu actitud de servidor, son capaces de dar en el clavo en una conversación con tu familia, o compañeros de trabajo, que quizás ellos como Goliat se prepararon con escudo y armadura, para defenderse de lanzas y espadas, pero no de una piedra.

David logró con el tiempo llegar a ser un Profesional. Cualquiera que hace algo por algún tiempo adquiere maestría y habilidad en lo que se desempeña. Pero David conservó su frescura espiritual a través del Espíritu Santo.

Tenga fe. Muevase con humildad y actúe y dígale al Señor: “Pídame que corra y me esforzaré con cosas imposibles”.