A fines de octubre me encontré con una noticia por televisión que me hizo pasar vergüenza y creo que a todos los protestantes. Un pastor junto a su congregación se pararon e
n Plaza de Armas frente a la Catedral de Santiago. La intención de este grupo fue “
mostrar la nueva forma de predica en la calle” a través de insultos y patadas. La predicación tocaba el tema contra la homosexualidad, el asunto es que el “estilo” del predicador dio mucho que pensar. Amenazando e insultando no se llega a la gente, yo como protestante tengo mi postura sobre la homosexualidad y entiendo que esta es causa de una posesión… Yo no creo que los exotismos se hagan mediante patadas e insultos. Creo que hay gente que debe aprender más antes de salir a la calle a gritar cosas, Jesucristo no insultó a la prostituta, y ni si quiera juzgó a Pedro por haberlo negado tres veces, si nosotros decimos ser cristianos ¿por qué no actuamos como Cristo?, el cambio en las vidas, el milagro lo hace él, no nosotros y menos nuestros gritos.
n Plaza de Armas frente a la Catedral de Santiago. La intención de este grupo fue “
mostrar la nueva forma de predica en la calle” a través de insultos y patadas. La predicación tocaba el tema contra la homosexualidad, el asunto es que el “estilo” del predicador dio mucho que pensar. Amenazando e insultando no se llega a la gente, yo como protestante tengo mi postura sobre la homosexualidad y entiendo que esta es causa de una posesión… Yo no creo que los exotismos se hagan mediante patadas e insultos. Creo que hay gente que debe aprender más antes de salir a la calle a gritar cosas, Jesucristo no insultó a la prostituta, y ni si quiera juzgó a Pedro por haberlo negado tres veces, si nosotros decimos ser cristianos ¿por qué no actuamos como Cristo?, el cambio en las vidas, el milagro lo hace él, no nosotros y menos nuestros gritos.